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En un mundo tan cambiante cuando la realidad
laboral exige mayor calificación, cuando
la obtención de un puesto de trabajo
es tan competitiva, cuando las necesidades económicas
personales y/o familiares se hacen presentes,
muchos estudiantes universitarios deciden incorporarse
al mercado laboral.
Los
alumnos de la Facultad de Ciencias Económicas
de la UNLZ no están ajenos a esta situación,
por el contrario, una elevada proporción
de ellos participa activamente en el mercado
de trabajo. Pero específicamente, ¿cuántos
alumnos están ocupados y cuántos
desocupados?, ¿cuántas horas trabajan
y en qué sectores? En fin, estos son
algunos de los interrogantes que trataré
de responder en este artículo.
El
primer elemento a mencionar es el elevado nivel
de la tasa de actividad, la cual ascendió
a 89,7% en noviembre 2006. Esto significa que
casi el 90% de los individuos de la muestra
participaba en el mercado laboral ya sea trabajando
o bien realizando una búsqueda activa
de empleo si se encontraba desocupado. Este
es un dato importante a considerar ya que se
está analizando un conjunto de individuos
que cursa su carrera de grado pero que decide
repartir su tiempo entre el estudio y el trabajo.
Adicionalmente se puede mencionar que la referida
tasa se ha mantenido en torno al valor indicado
desde el año 2000, hecho que comienza
a delinear el siguiente atributo para esta población:
sólo una pequeña proporción
de estudiantes se encuentra inactiva.
Cuando
se les preguntó a los alumnos por qué
trabajaban o buscaban empleo activamente, en
caso de no poseerlo, los motivos que indicaron
en las respuestas fueron los siguientes: alcanzar
independencia económica, adquirir experiencia
profesional, financiar personalmente sus estudios
y contribuir a aumentar el ingreso familiar.
Particularmente,
la tasa de ocupación estudiantil para
noviembre 2006 fue 81,2%, siendo mayor entre
los hombres que entre las mujeres. Los sectores
en donde se observó la mayor cantidad
de alumnos ocupados fueron comercio (25%), servicios
(19%) e industria (15%).
La
cantidad de horas semanales trabajadas en promedio
fue 40, desempeñándose el 82%
de los individuos ocupados en el sector privado.
A su vez, 77% de los alumnos con empleo trabajaba
en relación de dependencia, 12% por cuenta
propia y 11% era pasante. Pero si se los clasifica
desde el punto de vista de su permanencia en
el empleo, 22% poseía un trabajo temporario
y 78% uno permanente. Por otro lado, el 65%
de los estudiantes ocupados realizaba aporte
jubilatorio y el 62% tenía cobertura
médica descontada de su salario.
Con
respecto a los estudiantes desocupados, valga
mencionar que para el período analizado
este fenómeno afectó más
a las mujeres que a los hombres, de la misma
forma que para el mercado en su conjunto, siendo
la tasa de desocupación 18,8%. Resulta
oportuno comentar que el elevado nivel de la
tasa no debe asombrar, ya que desde 1999, el
valor mínimo de la serie fue 17,4% en
el año 2005 mientras que el máximo
fue de un 28,8% en 2002. Adicionalmente se debe
considerar que se produjo un leve incremento
de la misma en noviembre del año pasado
después de haber descendido su valor
consecutivamente desde el año 2003. Sólo
resta esperar a la próxima medición
para observar si este hecho fue un cambio de
tendencia o un fenómeno aislado.
Como
comentario final cabe mencionar que las cifras,
de elaboración propia y calculadas en
base a los datos relevados por medio de las
encuestas realizadas a los alumnos en los meses
de noviembre correspondientes a estos últimos
ocho años, son más que elocuentes
para explicar la inserción de los estudiantes
en el mercado laboral y, en base a ellas, cada
uno podrá obtener sus propias conclusiones.
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